VUELTA AL “COLE” Y VUELTAS A LAS CARRERAS

No consigo recordar bien cómo funciona mi cuerpo. Tengo la sensación de que me están pasando un cepillo de carpintero oxidado por todos los músculos de mi cuerpo” (-De qué hablo cuando hablo de correr- de Haruki Murakami)

CORRER

Tras un período (quizás algunos penséis “demasiado corto”) llega la vuelta a la rutina. A las prisas, a los horarios, a inscribirse rápidamente a una carrera antes de que se acaben los dorsales… Y, entre todo este caos, a reorganizarse la semana para sacar un hueco para correr. Quizás también, a volver a conectar con las sensaciones al correr.

Tanto si comienzas a correr, como si vuelves a correr tras este parón, no tengas prisa por conseguir grandes marcas en tus entrenamientos y/o carreras. Puede que este verano hayas dejado un poco de lado tus entrenamientos. No pasa nada, no hay prisa. Date tu tiempo a volver a correr al ritmo que llevabas antes. Acuérdate de la progresión por la que pasaste al empezar a entrenar…no todo se consigue de la noche a la mañana. Es mejor controlar el ritmo de carrera (aunque consideres que es bajo) que no realizar cambios bruscos según la energía que vayas sintiendo. Tiradas largas, acumular kilómetros. Los tiempos, ya vendrán más adelante.

correr2

Un posible objetivo en esta vuelta a los entrenamientos podría ser el de centrarnos en las sensaciones que experimentamos mientras corremos. Volver a conectar con el paisaje por el que corres quizás son cosas que, a causa de la rutina que habías adquirido antes, hayas dejado de lado. Disfruta del camino que haces cuando corres, busca paisajes estimulantes que aporten ese extra de motivación para esta “cuesta” de septiembre.

Y, si ya estás planificando el calendario de carreras, acuérdate de dejar suficiente espacio entre éstas. Las ganas que tengas a volver a competir no deben nublar el juicio a la hora de proponerte estos nuevos objetivos. Tan importante es saber entrenar como saber dosificarse.

@ana_aguilera20

Psicóloga deportiva

Anuncios

NO ES POR AGUJETAS, ESO SÍ LO SABES….

images

Os voy a proponer una situación que, seguramente, ya hayáis vivido.

Ese momento en que la gente de tu alrededor, cuando se entera de que estás en un club de running (“tan de moda ahora”), te pregunta: “oye, ¿y cómo es que te ha dado por correr?”

Tú contestas lo primero que te viene a la cabeza, que puede ser, por ejemplo, un “pues para hacer algo de ejercicio”…. pero, en el fondo, sabes que no es sólo por eso, no sabes por qué, pero, poco a poco, las razones que te llevaron un día a apuntarte a este grupo, han ido creciendo.

Por las agujetas no es, eso sí que lo sabes. Entonces, ¿puede que sea para mejorar el aspecto físico? Igual en su día cuando te apuntaste, sí. Puede que primaran estas razones físicas pero, si ya llevas un tiempo corriendo, te has dado cuenta de que para contestar bien a esa pregunta de “¿por qué salgo a correr?”, necesites un buen rato para pensar, ya que no hay una única respuesta.

Unremedio

Y es que, según numerosas encuestas realizadas a corredores, entre las principales razones para salir a correr, encontramos los llamados “motivos psicológicos”.  Por ejemplo, en una de estas encuestas (Jaenes, 1994), podemos ver cómo las razones de “sentirse mejor” o “encontrar amigos” tuvieron una presencia de 61 y 34 por ciento, respectivamente. También es cierto que “mejorar físicamente” y “perder peso” obtuvieron un 57% y 22%.

Pero, tal y como hemos dicho, hay muchas razones para correr. Al fin y al cabo, de lo que se trata es de aquello que te da energía para salir de casa, calzarte las deportivas y correr. Por esto mismo, lo importante no es “¿por qué empecé a salir a correr?”, sino “¿por qué sigo corriendo?”.

images (1)

Si se estudian las consecuencias percibidas tras llevar una temporada corriendo, encontramos que “sentirme en forma”, “desafío personal”, “sentirme mejor”, “pasarlo bien” aparecen entre los mayores beneficios percibidos (Summers y colaboradores, 1983).

Es por eso que tu motivación  para salir día a día (aquello que nos mueve para hacer algo), ya no solo se enmarca en algo físico (que también, ya que notas cómo te cansas menos en las tareas del día a día), sino en algo mucho más profundo, en algo “mental”.

Por esto mismo os propongo abrir un espacio, dentro de este blog, sobre el entrenamiento mental que se lleva a cabo en cada una de las quedadas y/o entrenamientos. Pequeños consejos o reflexiones que nos impulsen a mejorar. Algo que nos sirva en estos entrenamientos y, por qué no, en nuestro día a día.

 Ana Aguilera